¿Qué es la silicosis?
La silicosis es una enfermedad pulmonar crónica, progresiva e incurable. La provoca la inhalación repetida de sílice cristalina respirable: un polvo mineral presente en materiales como arena, hormigón, cuarzo, cemento, ladrillos, mármol, cerámicas, vidrio, granito y porcelanato, que puede parecer tierra común pero cuya fracción más fina llega hasta lo profundo de los pulmones.
No hace falta realizar la tarea para estar expuesto: basta con trabajar cerca de donde se genera el polvo, o con tareas de limpieza y mantención que remueven polvo ya acumulado.
Actividades que generan polvo con sílice
Rubros con mayor riesgo de exposición
También puede aparecer en joyería, laboratorios dentales, astilleros o donde se manipulen materiales con sílice. El Decreto Supremo 594 fija los límites permisibles para la sílice libre cristalizada en el aire de los lugares de trabajo.
¿Qué síntomas provoca la silicosis?
La silicosis daña los pulmones de forma permanente. Estas son sus principales señales y los riesgos asociados.
Tos persistente y dificultad para respirar que empeoran con el tiempo: las señales más comunes de la silicosis.
Mayor riesgo de cáncer pulmonar asociado a la exposición ocupacional a sílice.
Mayor riesgo de tuberculosis y EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica) en personas que ya tienen silicosis.
Otros efectos: se han descrito asociaciones con daño renal y enfermedades autoinmunes.
Según el tiempo y la intensidad de la exposición, existen tres tipos de silicosis
Silicosis crónica
Se produce tras 10 a 20 años de exposición moderada o baja. Los síntomas pueden no ser evidentes, por lo que se requiere una radiografía de tórax para detectar el daño pulmonar.
- Cansancio y falta de aliento
- Dolor de pecho
- Insuficiencia respiratoria en etapas avanzadas
Silicosis acelerada
Puede ocurrir entre 5 y 10 años de exposición elevada. Es similar a la forma crónica, pero avanza con mayor rapidez.
- Debilidad
- Pérdida de peso
Silicosis aguda
Ocurre en pocos meses o hasta 2 años, tras exposición a concentraciones muy altas de sílice.
- Es la menos común de las tres formas
- Avanza mucho más rápido que las otras
- Casi siempre lleva rápidamente a la discapacidad y la muerte
La inhalación es la vía de exposición principal y más grave. El contacto de la sílice con la piel o los ojos en estado seco también puede causar irritación, y su ingesta en grandes cantidades puede irritar el tracto gastrointestinal.
¿Qué puedo hacer?
Prevenir la silicosis es una tarea compartida. Esto es lo concreto que puedes hacer, según tu rol.
Si trabajas expuesto a sílice
- Usa la protección respiratoria seleccionada para tu tarea —idealmente con filtro P100— y revisa que esté bien ajustada y en buen estado.
- Evita el barrido en seco o la limpieza con aire comprimido: usa o pide métodos húmedos.
- Respeta las zonas señalizadas y evita permanecer donde se genera el polvo.
- No comas, bebas ni fumes en zonas de exposición, y limpia tus manos y cara antes de cada pausa.
- Usa ropa de trabajo lavable o desechable y no te la lleves a tu casa; si cuentas con duchas, hazlo apenas termines tu turno.
- Participa en las capacitaciones y en los programas de vigilancia de la salud.
- Informa cualquier falla en los sistemas de control, como extracción, humectación o ventilación.
Si eres entidad empleadora
- Identifica las tareas y puestos con presencia de sílice e incorpóralos en tu evaluación de riesgos.
- Controla el polvo en su origen: métodos húmedos, herramientas con extracción localizada, aislamiento y ventilación en espacios cerrados.
- Define procedimientos de trabajo seguro y señaliza las zonas de riesgo.
- Capacita a tu equipo y entrega protección respiratoria certificada —con filtro P100— cuando corresponda.
- Facilita ropa de trabajo lavable o desechable y duchas al término de la jornada.
- Mantén vigilancia ambiental y de la salud, e integra la sílice en tu Matriz de Identificación de Peligros y Evaluación de Riesgos (MIPER), conforme al Decreto Supremo 44.
Derechos frente a la exposición a sílice
El Seguro de Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales y el Protocolo de Vigilancia del Ministerio de Salud establecen derechos concretos para quienes están expuestos a sílice.
Confidencialidad de los resultados
Los exámenes se entregan de forma personal y confidencial. La empresa solo conoce cifras generales, nunca el diagnóstico individual.
Derecho a ser reubicado
Si se diagnostica silicosis, la empresa debe reubicar a la persona en un puesto de trabajo sin exposición a sílice.
Control médico de por vida
Ante un diagnóstico de silicosis, el control médico periódico continúa de por vida, aunque la persona cambie de empresa o se jubile.
30 años de historial
El historial de exámenes se conserva 30 años después de dejar la exposición, porque la enfermedad puede tardar mucho en manifestarse.
Controles según el nivel de exposición
La frecuencia de los exámenes depende del nivel de exposición: desde cada 2 años hasta controles anuales, o antes de 60 días si el riesgo es muy alto.
Sin exámenes de más
No corresponde más de una radiografía de vigilancia al año, y el resultado debe entregarse dentro de 30 días.
¿Cómo accedo a la cobertura?
Si presentas síntomas o te diagnostican una enfermedad relacionada con la exposición a sílice, puedes acceder a las prestaciones médicas y económicas del Seguro de Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales a través de la Denuncia Individual de Enfermedad Profesional (DIEP).
Informa a tu jefatura o a tu empresa apenas notes síntomas o sospeches que estás expuesto a sílice.
La empresa debe presentar la Denuncia Individual de Enfermedad Profesional (DIEP) dentro de 24 horas desde que toma conocimiento. Si no lo hace, tú —o cualquier persona informada— puede presentarla igual, sin perder tus beneficios.
Puedes hacer la denuncia tú mismo: online, a través de la Oficina Virtual Mi ISL con tu Clave Única, de lunes a domingo, las 24 hrs del día, o presencialmente en una oficina del ISL, de lunes a viernes de 8:30 a 13:30 hrs.
Con la denuncia presentada, puedes ser derivado a un prestador de la red médica para evaluación y tratamiento.
Marco normativo: leyes que protegen frente a la exposición a sílice
Este riesgo cuenta con respaldo legal específico. No es necesario memorizarlo, pero es bueno saber que existe.
También aplican el artículo 184 del Código del Trabajo y la Resolución Exenta 172 del Instituto de Salud Pública sobre toma de muestras.
Preguntas frecuentes sobre la exposición laboral a sílice
¿Basta con usar protección respiratoria para estar protegido?
No. La protección respiratoria es una medida complementaria frente al riesgo residual. La prevención efectiva prioriza controlar el polvo en su origen, con medidas técnicas como métodos húmedos, extracción localizada o aislamiento, antes de recurrir a la protección personal.
¿Con qué frecuencia se debe vigilar la salud de las personas expuestas?
De acuerdo con los criterios definidos por el Protocolo de Vigilancia del Ambiente de Trabajo y de la Salud de los Trabajadores con Exposición a Sílice, y las indicaciones del organismo administrador del Seguro de Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales según el nivel de exposición.
¿Qué hacer si trabajo cerca de una tarea que genera polvo con sílice, aunque no la realice yo?
Puedes estar expuesto igual, de forma indirecta. Respeta las zonas señalizadas y delimitadas, evita permanecer sin necesidad en sectores donde se genera polvo, y avisa si detectas que el polvo se está dispersando hacia áreas limpias.
¿Por qué no veo el polvo si es tan peligroso?
Porque las partículas que dañan el pulmón —la fracción respirable— son mucho más pequeñas que el polvo que se ve a simple vista. Las partículas más grandes quedan atrapadas en la nariz y garganta, pero las más finas llegan hasta lo profundo de los pulmones sin que lo notes.
¿Qué pasa si mi radiografía de vigilancia sale alterada?
Un médico especialista te evaluará para confirmar o descartar silicosis. Si se confirma, dejas de estar expuesto y se activa tu atención médica y el proceso correspondiente. Si no se confirma, o corresponde a otra causa, vuelves al programa de control regular.
¿Se puede curar la silicosis?
No, la silicosis es una enfermedad pulmonar irreversible e incurable. Por eso la prevención es tan importante. Sin embargo, si se detecta a tiempo y la persona deja de estar expuesta, el daño puede no seguir avanzando, lo que permite mantener una buena calidad de vida.
¿Qué es el PLANESI?
Es el Plan Nacional para la Erradicación de la Silicosis, impulsado por el Ministerio de Salud junto a la OMS y la OIT. A través de él, Chile se comprometió a eliminar la silicosis como problema de salud pública para el año 2030.
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